Diario de Voluntariado PN de Picos de Europa Junio 2024

Una semana de Orbayu y seres de luz

Día 1: Día Internacional del Yoga

El primer día del voluntariado en el Parque Nacional de los Picos de Europa comenzaba en Arenas de Cabrales, un maravilloso pueblo asturiano perteneciente al concejo de Cabrales.


Como no podía ser de otra manera en este paraje, amanecía el día con orbayu, y por ende, teníamos la incógnita de saber si íbamos o no a poder alcanzar los objetivos del día (sin mojarnos en exceso). David, el dueño del hostal, nos comentó todos los problemas que sufre la ganadería en la zona con los lobos y los jabalíes, mientras nos ofrecía un delicioso desayuno.


Después, fuimos a la Fundación Quebrantahuesos en Avín, donde nos explicaron todas las actividades que realizan con este impresionante ave. Entre otras muchas curiosidades del parque, nos contaron cómo el Pico Urriellu (Naranjo de Bulnes) era un antiguo rompedero de huesos de estas carroñeros. A continuación subimos a los Lagos de Covadonga, parando en el mirador de la Reina a ver buitres leonados, chovas piquirrojas, tarabillas comunes y otras especies. Cuando llegamos a los Lagos, el primer espacio natural protegido de España, allí divisamos la inmensidad del paisaje. Mientras comíamos en este increíble paraje, tuvimos la visita de una curiosa salamandra que quería darnos la bienvenida al voluntariado. Por la tarde nos fuimos a realizar nuestro primer muestreo en el río Duje, donde aprendimos entre otras cosas, que para hacer el análisis de macroinvertebrados hay que ir con cuidado si el río tiene una crecida. Por último, llegamos a Las Arenas y después de dar una pequeña vuelta por el pueblo, cenamos y nos fuimos de vuelta a nuestro maravilloso hostal.
Sin lugar a dudas, un gran primer día de voluntariado!!!

Dia 2: Arenas sin Cabrales 
 

Hoy las voluntarias y voluntarios amanecemos a las 8:00 de la mañana en Arenas de Cabrales, y recargamos energías con las tostadas que nos hace David. Ya listas nos montamos en la ACAneta (la furgoneta de ACA capitaneada por Hannah y Nerea que vuela en cada bache).

Seguimos con el muestreo del río Duje, algo más hábiles que ayer, pero menos que mañana. Hoy tocan los puntos 2 y 1, pero en el 2, al tratarse de un punto bastante contaminado, sólo hacemos el estudio físico-químico, con nuestros expertos Hernán y Dani como cabecillas. Vemos principalmente por el río dípteros de vida libre y un mirlo acuático que se aventura a saludarnos a pesar del pestazo. 

Rápidamente ponemos rumbo al punto 1, que nos espera con varias sorpresas. Al tratarse del punto más alto del río, el agua estaba para echarle un par de cervezas a enfriar, pero eso no detiene a las valientes Hannah, Lucía e Inés que se adentran a buscar macroinvertebrados. Nerea y Bea miden el caudal del río con ayuda de Lidia que también mete los pies en el frío Duje, y Hernán y Dani repiten con físico-químicos porque claramente son los mejores en el campo. Unas preciosas cabritas nos saludan cruzando el río, y mejoran las vistas (si es que eso era posible) de nuestro equipo.

Antes de comer visitamos Sotres, y en Poncebos nos zampamos unos bocadillos cargados de cabrales antes de poner rumbo a Bulnes, en una preciosa ruta que nos regaló muchas flores y bichitos. Nos gustó tanto el camino que justo a las puertas de Bulnes nos dimos la vuelta porque el orbayu amenazó con empaparnos de cabeza a pies, así que tocará volver en otra ocasión para ver ese pequeño pueblo alejado de las carreteras de Picos de Europa.

Para culminar este día tan chulo cenamos MÁS cabrales (ya basta) en Arenas, celebramos que Lucía hoy cumple 22 años y finalmente, contamos con la IMPACTANTE actuación del grupo "La Guardia" en el pueblo, en la que el equipo se deja la voz cantando "Cuando brille el sol".

Mañana más, pero no mejor, porque es imposible.

 

Día 3- Cambio de Valle

El domingo era día de cambio. Los días anteriores habíamos estado alojados en la vertiente asturiana de Picos de Europa, concretamente en Arenas de Cabrales. Ahora nos dirigíamos a la parte leonesa de este parque natural. No obstante, antes de llegar a nuestro destino, teníamos que hacer una serie de paradas.
En primer lugar paramos en Cangas de Onís, en busca de algo que aliviara el picor de una medusa que tenía una compañera. 

De ahí avanzamos a Oseja de Sajambre, donde habíamos quedado con el centro de interpretación para una explicación y una ruta interpretativa por la senda del acediano. Roberto, el guía, nos contó cómo la geología del lugar había dado lugar a diferentes tipos de vegetación. Por otro lado, la ruta estuvo repleta de historias sobre la cultura del lugar y de los usos tradicionales de la biodiversidad. 
Después de comernos un bocadillo con vistas al paisaje de la zona; y antes de llegar a nuestro nuevo alojamiento, realizamos uno de los muestreos del Río Sella. 


Terminamos el día en Cordiñanes de Valdeón, donde íbamos a alojarnos los días que quedaban. 

Día 4: Salió el sol


Nos despertamos en el nuevo alojamiento en Cordiñanes. Probamos la mantequilla casera y desayunamos unas tostadas echando de menos las charlas de David.
Es el primer día que conseguimos ver el sol y nos ponemos todos un poco más contentos porque por fin podremos ponernos los pantalones cortos que con mucho optimismo metimos en la mochila.
Muestreamos por primera vez el río Cares, que a pesar de las garrapatas, es un río muy chulo con gran variedad de macro invertebrados.


Al acabar el muestreo y con bastante hambre fuimos a Posada de Valdeon a comer unas raciones que nos dejaron con la tripa llena para aguantar la ruta del cares de por la tarde. 
La ruta nos encantó, nos hicimos unas fotos para Instagram como buenos influencers y nos fuimos de nuevo a posada de Valdeon a cenar.


Por la noche, los voluntarios aprovechamos para dar una vuelta por la zona y pudimos ver alguna estrella fugaz, a parte de Deilephia porcellus, una polilla con unos colores rosas que nos encantó y después a dormir que nos esperaba un día duro al día siguiente.

Día 5: Lidia

Hoy visitamos la Comunidad Autónoma del Parque que nos faltaba, Cantabria. Al estar en zona montañosa el viaje nos lleva casi 2h. Para que no sea tan largo el viaje, el paisaje nos regala un mar de nubes súper chulo. También en este viaje Hernán hace la gran aportación a la playlist grupal con su hit Mátalas, marcando un antes y un después. Canción perturbadora pero de estribillo horriblemente pegadizo, enseguida nos unimos en coro para cantarlo. Llegamos por fin al punto de muestreo Deva 2 y a continuación hacemos el Deva 1, batiendo el récord de muestreos más rápidos de la semana. Tras el trabajo, comemos un bocadillo (algo chicloso) frente al increíble paisaje de Fuente De y nos debatimos entre hacer una ruta después de comer o visitar Potes tranquilamente (debate de la nación). Finalmente vamos a Potes, que no es para nada turístico (jajajajaNO.), con paradita en el monasterio de Santo Toribio (también aceptan bizums). En Potes disfrutamos de un rico helado a la sombra, después de esperar por una cola mil niños. Lo bueno se hace esperar. Y para coronar el helado, vemos por fin el Naranjo de Bulnes en unas postales emotivas que nos regala Hannah a cada uno de nosotros. 


En el viaje de vuelta a Cordiñanes, vemos un zorro desde la acaneta. Cuando llegamos, los runners se van a hacer running sedientos de pendientes empinadas y los demás vamos dando un paseo hasta el mirador del Tombo. Allí hacemos una meditación guiada por Hannah. Al abrir los ojos las montañas parecían más grandes e impresionantes aún de lo que son.


Después de cenar donde nuestro amigo Amador una cena copiosa, volvemos en la acaneta al alojamiento y presenciamos un safari leonés, viendo un chotacabras, unos ciervos en la penumbra y un sapo que se quería subir al pie de Lucía, todo ello amenizado por la banda sonora de Phineas y Ferb.
Por último, nos damos cuenta de que Bea se ha dejado su riñonera en el restaurante y Hernán desvela que hay un plan grupal (sin grupo) para hacerles un regalito a las monitoras 🫶🏼


 

Día 6: La manga de mariposas

Último día de esta maravillosa experiencia en Picos de Europa. El día empezó con un buen desayuno, como siempre, cogiendo fuerza para lo que nos deparaba la jornada. 
Por la mañana teníamos una de las actividades más esperadas por todos los voluntarios, y he de decir que por mí en particular. Nos dirigimos al centro de visitantes de Posada de Valdeón dónde conocimos a Mar, una mujer cuanto menos encantadora, y llena de conocimiento sobre la historia del Parque. Desde hace años, Mar se encarga de realizar transecto de mariposas diurnas para el eBMS y nos guió por uno de esos mágicos lugares de León en los que lleva a cabo los muestreos.

Desde el primer momento, Mar nos invita a prestar atención a cada una de las diferentes especies que tenemos la fortuna de ver. Desde la Isoria lathonia,  una mariposa preciosa con un reverso nacarado, hasta la Cupido minimus, una de las más pequeñas mariposas de nuestro país. Una a una se fueron sucediendo hasta una quincena de especies de mariposas diurnas, y otras nocturnas, que nos alegraban la vista con un desfile de originales colores. Yo, con más o menos acierto, pude ir capturando muchas de las que veíamos. Mar nos enseñaba sus patrones, nos enseñaba a diferenciar machos y hembras, nos hablaba de su fenología, y nos transmitía una pasión que queda patente en la dedicación y el cariño que pone en todo lo que hace.

Este maravilloso "viaje entomológico" lo fuimos intercalando con evocadoras explicaciones sobre la antigua caza del lobo en el Parque. De hecho, comenzamos y finalizamos la ruta en el conocido como "El Chorco de los Lobos", una construcción destinada a atrapar a estos animales, en tiempos que resultaban una amenaza para la supervivencia de los habitantes de los pueblos de la zona. Mar nos explicó cada detalle: cómo se organizaban los hombres para ir ahuyentando a los lobos en la dirección deseada, como se avisaban entre ellos cuando detectaban la presencia del lobo, como reparaban cada año la construcción del Chorco, el uso que le daban a cada producto que obtenían del lobo... Era imposible no quedar cautivado por el relato de Mar. 

Después de esta inolvidable experiencia, tocaba reponer energías con una buena y abundante comida en Posada de Valdeón antes de muestrear en el que sería nuestro último punto del voluntariado de Picos de Europa. Bea y yo nos adentramos aguas arriba del río Cares, en su parte alta, para tomar la muestra de macroinvertebrados mientras Lucía, Lidia, Inés y Hernán se dedicaban a tomar los datos físico químicos y de caudal del río. La última piedra que tuvimos que raspar para la muestra, la hicimos Bea y yo, juntos y a la vez. Ambos queríamos prolongar un poquito más esos momentos de muestreo, no queríamos despedirnos de aquello. 
Justo cuando terminábamos de limpiar la muestra, con todos los datos tomados ya, una tormenta se cernió sobre nosotros y salimos todos disparados del río hacia el coche. La lluvia, que llevaba ya unos días acechando, respetó nuestro trabajo y solo cuando terminamos, nos dejó disfrutar de ese olor a tierra mojada que nos embaucó. 

Que mejor manera que acabar el día con una buena y contundente cena en "Casa Begoña". Entre risas, recuerdos y con los sentimientos a flor de piel llenamos el estómago. Después de una pequeña sorpresa a nuestras maravillosas monitoras, Nerea y Hannah, volvimos al hotel, a jugar juntos un rato para culminar un día redondo. Aún por la noche tuvimos la suerte de ver algunas especies de lepidópteros nocturnos que nos dejaron boquiabiertos con sus formas y colores. 

A la mañana siguiente, era el día de la despedida. Alguna lágrima cayo, ninguna de tristeza y prometimos volver a vernos pronto. 


Gracias Hannah, Nerea, Lucía, Inés, Bea, Lidia y Hernán, por regalarme una experiencia tan bonita. Ojalá poder repetir!

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