Voluntariado en Sierra Nevada: día 3

El día de hoy ha sido sin duda el más exigente físicamente de todo el campo de voluntariado, ya que nuestro punto se encontraba a más de 2500 metros de altitud en la zona conocida como el Horcajo de Trevélez. 


A la zona, de difícil acceso, a la que solo pudimos llegar en todoterreno, nos acompaño un agente forestal, Emilio, que se conocía la zona al dedillo y nos describió con gran detalle el paisaje. También Fernando, de Nevadensis, una empresa de guías de montaña y turismo activo situado en Capileira, la cual está adherida a la Carta Europea de Turismo Sostenible en los espacios protegidos de EUROPARC. Además su sede es punto de información oficial del Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada.


El paisaje era abrumador, con el Veleta, el Mulhacen y la Alcazaba de fondo. Nuestra ruta comenzaba siguiendo la acequia de Bérchules, que estaba seca y que nos sirvió de sendero. 


A su paso, en los tramos que llevaba agua, prados verdes que forman la acequias de careos a su paso, llamados borreguiles , estaban llenos de ganado y de plantas características de la alta montaña nevadense.

Al llegar al Horcajo, tomamos las muestras y empezamos a descender hacia el pueblo de Trevélez. Más de mil metros de desnivel forzaron a los voluntarios a dar todo de sí para completar la tarea.

 Cortijos, lajas de piedra, pajarillos como la Collalba gris y unas vistas impresionantes nos acompañaron en todo momento.


Más cerca del pueblo, nos encontramos a un ganadero de la zona, que nos contó su situación y su gran esfuerzo diario por sacar su ganado adelante en condiciones tan duras como lo son en la alta montaña.

El sabádo será nuestro último día de voluntariado y muestrearemos dos puntos más del río Trevélez, además de realizar nuestro taller destinado a familias por la tarde.