Jornada Participación y ciencia ciudadana: 20 años de ACA

El viernes 29 de junio de 2018 de 10:30 a 13:45, celebramos la Jornada Participación y Ciencia Ciudadana: "20 años de ACA" en el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) en Valsaín (Segovia). En ella se presentó una nueva especie de epibionte: Discophrya ordesae, un ciliado suctorio. Este organismo se encontraba presente en las muestras tomadas durante el desarrollo del programa de voluntariado de ACA en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y fue descubierta por un equipo multidisciplinar de científicos de la Universidad Complutense, Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), Instituto de Ciencias Agrarias (CSIC), Universidad de Murcia y Universidad Nacional Autónoma de México.

Discophrya ordesae

 

IMAGEN: Dra. María Valladolid (MNCN)

 

La epibiosis es una asociación entre 2 organismos vivos, uno de los cuales sirve de soporte al otro. En este caso, el ciliado suctorio se adhiere a larvas de coleópteros de la familia Hydraena. En este tipo de asociaciones, se pueden producir beneficios para ambos organismos, pero también pueden conllevar efectos negativos. Como ejemplo de beneficios, el epibionte tiene más facilidad de dispersión, puede aprovechar fuentes de alimento que genera el coleóptero o incluso defensa frente a depredadores. Los ciliados suctorios son organismos unicelulares de cierta complejidad, que suelen contener dos núcleos, uno mayor que se encarga de las funciones metabólicas y otro más pequeño que controla la reproducción. Este tipo de ciliados paralizan a sus presas y digieren su contenido mediante los tentáculos tubulares que poseen. Son organismos que, a pesar de ser microscópicos, tienen una forma de vida compleja (más inormación del hallazgo en la revista Zootaxa o solicitando información a la Dra. María Valladolid a través de mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. )

Discophrya ordesae en Hydraena deli

 

IMAGEN: Dra. María Valladolid (MNCN)

 

En este programa de voluntariado de ACA han participado más de 400 voluntarios y voluntarias. Desde sus inicios en 2002 han sido 60 campañas y 346 días de actividad. Cada campaña ha tenido una duración entre 6 a 10 días y en cada una de ellas, los participantes recorrieron los Parques Nacionales de montaña tomando muestras de macroinvertebrados en diferentes ríos.

 

Desde 2012 los organismos que hay en las muestras se identifican a nivel de familia, incluso, especie, para ser utilizados como indicadores del cambio climático. Estos datos forman parte de la información que recoge la Red de Parques Nacionales para el seguimiento del cambio climático. En estos primeros años se busca identificar especies cuya distribución se encuentra restringida a una determinada altitud, de forma que se puedan utilizar como indicadores del cambio que se va a producir en el futuro. Los Parques Nacionales son lugares en los que hay menos alteraciones humanas, por lo que se pueden observar con más facilidad los impactos del cambio climático. Al encontrarnos en zonas de montaña, las diferencias de altitud en sus ríos son importantes. La temperatura del agua será menor en las zonas más altas, si las comparamos con las zonas medias y bajas. Ciertos organismos, como hemos indicado, se encuentran restringidos a determinadas altitudes, por ejemplo, en las zonas bajas y no tan frías. Si aumenta la temperatura del agua por el cambio climático, estas especies irán subiendo en altitud y, como nos podemos imaginar, las especies restringidas a zonas más frías terminarán por desaparecer porque no pueden subir más. De ahí la importancia del este programa de seguimiento.

 

Finalmente se presentaron los resultados de las entrevistas realizadas a diferentes profesionales que trabajan en zonas de montaña. El objetivo de este trabajo es difundir de la mano de estos profesionales, si han tenido que implementar diferentes estrategias para adaptar su negocio al cambio climático. Los sectores analizados han sido la ganadería, las actividades en la naturaleza y la hostelería y restauración, todas ellas desarrolladas en los entornos del Parque Nacional de Picos de Europa y del Parque Nacional de Sierra de Guadarrama. En líneas generales todos los participantes han observado cambios importantes que afectan a su actividad, sobre todo aquellas relacionadas con la nieve, mientras que en el sector de la ganadería, en Asturias y en el valle de Caldueño, concretamente, los cambios meteorológicos que se dan en ese territorio no se podrían inferir con total seguridad al cambio climático, según el ganadero entrevistado. Las medidas adoptadas por el sector de las actividades de naturaleza, va desde el abandono de ciertas actividades como las raquetas de nieve o el esquí nórdico, pasando por tener que ir a zonas más altas, alejadas o buscar recorridos por zonas bajas o costeras donde el tiempo es más agradable. Las medidas que han ido adoptando para adaptarse al cambio climático son diversas y dependen de la zona en la que se encuentren y la actividad profesional que desarrollen.

Paneles sobre adpatación al cambio climático explicados por el educador ambiental a los asistentes de la jornada y con ILSE traduciendo a lengua de signos

 

A parte de los resultados de este proyecto de voluntariado de ACA, en la jornada se mostraron diferentes programas y actuaciones de voluntariado desarrolladas en los últimos años en Parques Nacionales. En la jornada participó la Confederación Estatal de Personas Sordas para mostrar las características de lo que debería ser un programa de voluntariado sin barreras desde el punto de vista de la comunidad sorda.

 

Durante la jornada se disfrutó de una exposición fotográfica de algunas de las especies de Tricópteros encontradas en el Parque Nacional de Picos de Europa (imágenes tomadas por Esther Cepeda, Miguel Ángel Salinas y la Dr. María Valladolíd del Museo Nacional de Ciencias Naturales).

 

Esta jornada se enmarca dentro del plan de sensibilización y voluntariado en la Red de Parques Nacionales, y centros y Fincas adscritos al Organismo Autónomo Parques Nacionales para el año 2017 y ontó con intérprete de lengua de signos para garantizar la accesibilidad a la comunidad sorda.